Fabiana Cantilo: "Pensé toda mi vida que era fea, gorda y que no me merecía" :: DIARIO JUNIN - Junín Bs As
domingo 11 de febrero de 2018 - 11:44                782
11.02.2018 - 11:44                782
Fabiana Cantilo: "Pensé toda mi vida que era fea, gorda y que no me merecía"
Su voz sigue vigente, como hace más de tres décadas. Pero hoy, la cantante es otra. Y explica cómo cambió en esta charla íntima con Teleshow. "Recién ahora me creo que soy una mujer exitosa", dice
Fabiana Cantilo:
Aún vigente, Fabiana Cantilo es una de las voces femeninas más legendarias del rock nacional. Y obedece a una personalidad transgresora, aunque ahora tenga una filosofía de vida distinta, refugiada en lo espiritual, que le permitió cambiar algunos hábitos. Y llevar una vida con mayor paz, y tranquilidad interior. La prioridad de hoy es ella misma.

Acaba de lanzar Proyecto 33, un nuevo material que cuenta con un bonus inédito junto a Charly García, y además de colaboraciones con amigos y maestros que fueron marcando su carrera musical, como Fito Páez, Celeste Carballo e Hilda Lizarazu, entre otros.

Así, en esta búsqueda de reinventarse y buscar lo que realmente siempre quiso, logró fusionar su estabilidad personal con su profesión. Hoy, está con más pilas que nunca para que entre todos sigamos disfrutando de Cantilo. Para mucho rato más.

—Demasiado ego, ¿hacia dónde te lleva?

—A la ruina. Yo tuve muchas terapias, y sigo haciendo todo tipo de terapias para mantenerme limpia desde hace muchos años, porque me tocó estar al borde de la muerte y de la angustia. Y para salir de ahí, tenés que trabajar. Así como trabajás un músculo, trabajás la mente.

—¿Lo seguís trabajando?

—Si. Se trabaja y no hay un techo. El techo, según los budas, es la iluminación. Es como la paz, la felicidad. Yo estoy tratando de conseguir eso, y una de las razones es porque estuve viviendo con mucha angustia. Soy el ejemplo viviente para los chicos, y para todos, de que se puede cambiar, pero hay que esforzarse. No viene solo. Hay que trabajar. Hay unas terapias nuevas que son buenísimas.

—¿Qué te angustiaba?

—Lo que nos angustia a todos en el mundo: el desamparo, el abandono, las infancias que uno ha tenido. Considero que muy poca gente es feliz. La mayoría no son felices, y el mundo no está bien. Yo no estoy a favor de la guerra, del odio, de la violencia. Sí, fui violenta; y lo pude cambiar.

—¿En qué momento fuiste violenta?

—Cuando terminé el colegio. Era muy buena alumna, pero cuando salí en la vida ahí se notaba, por ejemplo en las relaciones afectivas: hacía muy malas elecciones. Entonces, vivía siempre sufriendo, como les pasa a muchas mujeres. Pero yo era un poquito más explosiva.

—¿Cómo fue que decidiste meterte en el rock? Me imagino que para tu familia en ese momento no habrá sido fácil…


—No. Mi familia nada que ver. En mi familia están todos re locos, bien. Hay muchos artistas. Mi madre es escritora, mi padre era escultor y murió hace un año. Ya sabían. Desde los seis años que toco la guitarra, que canto, bailo, actúo.

—¿Sentiste que te metías en el mundo machista?

—No me daba cuenta de nada. Empecé tocando la guitarra con amigos. Ya sabía desde la secundaria que esto iba a hacer así. Soy pintora y escultora, empecé haciendo eso; es decir, primero cantaba en el colegio, después me fui a Monte Grande e hice toda mi adolescencia allá y ahí fui la dibujante. Acá, cuando era más chiquita, era la cantante del colegio. Cuando salí estudié dos años de Bellas Artes, después me puse a cantar y me di cuenta de que eso me gustaba más.

—¿Te considerás feminista?

—No. Para nada.

—¿Por qué?


—Porque no lo necesito. No hay que ser de una manera. Hay que hacer. O sea, demostrar con el ejemplo que una mujer puede hacer todo porque somos superiores. Por eso nos odian. Podemos tener bebés y además hacer todo lo que hacen los hombres. No tenemos la fuerza de ellos, yo amo a los hombres.

—Entonces sos feminista…

—No soy feminista. Porque ser feminista es estar en un partido, protestando. Yo no protesto. Amo a los hombres. No amo a los pelotudos. Ellos hacen la diferencia, insultan o minimizan porque tendrán, como este señor que ya tuvo otras acusaciones de otro lado… Ya que estamos hablando, hablamos. Lo siento. Ahora están cayendo uno por uno.

—¿Estás siguiendo en los medios la problemática del feminismo?

—No estoy siguiendo nada porque estoy podrida de toda la actualidad y no creo en nada. Yo me inicié en Kriya Yoga, que es una práctica que tiene que ver con yoga y con lo espiritual. Y no me interesa seguir nada porque no estoy de acuerdo con nada de lo que está sucediendo. Me parecen una aberración las drogas, la trata de blanca, las guerras. Estoy re podrida, con todos los años que he recorrido, no voy a decir mi edad, pero todo sigue igual. A los que quisieron cambiar, los mataron. Jesucristo, Lennon, Kennedy, y díganme más.

—¿Cómo ves a la mujer, hoy?


—La mujer no está siendo igual al hombre porque la mujer no puede ser igual al hombre. Es una mujer. La mujer está teniendo el lugar que se merece, que es diferente. Ya hice mucho lío en mi pasado, ahora me llamo más a silencio: no critico, no juzgo. Aplaudo a mis compañeras que quieran protestar todo lo que quieran porque nos merecemos. Vos pensá que en algunos países la mujer no se pueden mostrar. Hace poco no podíamos votar. Somos como los pueblos perseguidos. Los judíos y los negros para mí son superiores, y son perseguidos; típico de este extraño mundo que habitamos. Espero que mejore. Y yo estoy trabajando conmigo. Desde mí. Yo viví la dictadura militar y todo eso, y salir a protestar no sirve de nada porque lo único que uno crea es más violencia. Los que estuvimos al límite, se murieron o están como yo.

—¿Te considerás una sobreviviente de la música?

—Exacto. Una mujer sobreviviente de la vida y de la música. Y ahora estoy al servicio de… Además hago servicios.

—¿De qué te sentís orgullosa?

—De salir del abuso de drogas, que hace mucho que pasó, y me siento orgullosa. Igual de orgullosa que ahora. Porque antes era muy insegura. Recién ahora, mirá qué loco, que mis temas son buenos, que lo que hago es bueno.

—¿Y antes no lo creías, siendo la número uno?

—No. Pensé toda mi vida que era fea, gorda y que no me merecí. Y a veces somos así. Es bueno que la gente lo sepa para que no se sientan tan solos porque lo importante es que la gente no se sienta que es un bicho raro.

—¿Pero alguien te lo hacía creer o eran tus propios pensamientos?

—No. Mis propios pensamientos.

—¿Cómo lograste vencer eso?


—Y… con las terapias que te digo, los grupos y todo lo que hice.

—Qué interesante lo que decís porque de afuera uno se imagina una mujer fuerte

—Es interesante. Me divierte decirlo porque nada es lo que parece. La gente tiene que saber que si sos espléndida, y hay mujeres que te odian y envidian, y no, por ahí la mina está re sufriendo. Lo que pasa que en el escenario no voy a salir sufriendo, toda cortada.

—En lo que hacés sos una mujer exitosa


—Recién ahora me lo creo. No me sentí exitosa ni soy millonaria ni tengo éxito con los hombres. Toda la vida persiguiendo al que no era. Es muy gracioso pero ahora estoy como en otra, como en una salida muy espiritual.

—¿Los hombres se sienten intimidados por vos?


—Ahora puede ser. Yo era una hincha pelota, muy insegura. Cuando era conocida, ellos se creían que era la cantante, "con esta voy a pasarla bárbaro", y después aparecía la señora con ruleros. Eso es tener mucha inseguridad. Hay mujeres que no son así, pero la mayoría son así.

—¿Qué descubriste de vos misma en todos estos procesos, además de ser más segura de vos?

—Que puedo tener paz. Eso es lo más. Había una psicóloga que me decía paz no, porque estás diciendo que la paz se adquiere con la muerte. Es raro eso. Paz.

—¿Los músicos son una buena pareja?

—No. No, querida. Fui seis años pareja de Fito Páez, y no… No estaría recomendando a las chicas. Y no, porque es lógico: los hombres no son naturalmente fieles, está en su naturaleza. Aunque mi novio que venga, llega a acostarse con otra lo cago a trompadas. Ponele. No me divierte. No soy tan libre. Pero los músicos que salen y se le tiran encima las pendejas…

—¿Nunca quisiste tener hijos, casarte?

—Se me pasó. Entre tanto rock and roll, de golpe dije: "¿Qué pasó? Se fue la vida". Pero no se fue. Se fue ese pedazo, pero la verdad que se pasó. Era mucho, mucho recital, mucho… Em ese momento lo pasaba como normal y ahora me doy cuenta que era un poquito de mucho. Lo bueno es que dejé canciones hermosas.
COMENTA LA NOTA